El cliente fue acusado por su pareja en una orden de alejamiento por violencia doméstica (DVRO) de comportamiento físico inapropiado con su hijo común. Llevamos a cabo una investigación exhaustiva y presentamos pruebas convincentes tanto a los Servicios de Protección Infantil como a las fuerzas del orden, demostrando claramente que no se había producido ninguna conducta indebida. Como resultado, el caso no fue presentado.